Está usted en: Ciudadanía >> Tu salud >> Prevención >> Efectos del exceso de temperaturas sobre la salud

Desde el año 2004 en Cantabria, se desarrolla coordinadamente con la Administración del Estado, un “Plan de Actuaciones Preventivas contra los Efectos del Exceso de Temperaturas sobre la Salud” cuyo periodo de vigencia anual se establece desde el 1 de junio hasta el 15 de septiembre.
El principal objetivo del Plan es “la prevención de daños a la salud provocados por el exceso de calor” y entre los objetivos específicos están:
• Predecir con la máxima antelación las posibles situaciones meteorológicas de riesgo.
• Minimizar los efectos negativos del calor sobre la salud de la población, especialmente en los grupos más vulnerables.
• Coordinar las medidas y los recursos existentes en nuestra Comunidad Autónoma para hacer frente a una posible ola de calor.
Para Cantabria, la temperatura umbral de alerta se establece en 35º C de máxima y 22º C de mínima; en base a estas temperaturas y a su predicción a cinco días, además de la consideración de la persistencia como factor de riesgo, se asignan los siguientes niveles:
Nivel O (verde), ausencia de riesgo. Si el número de días en que la temperatura máxima y mínima previstas rebasa simultáneamente los valores umbrales de referencia respectivos es cero, el índice es “O”, el nivel asignado se denomina “Nivel 0” o de “ausencia de riesgo”, y se representa con el color verde.
Nivel 1 (amarillo), bajo riesgo. Si el número de días es uno ó dos, los índices son respectivamente “1” y “2”, el nivel asignado se denomina “Nivel 1” o de “bajo riesgo”, y se representa con el color amarillo.
Nivel 2 (naranja), riesgo medio. Si el número de días es tres o cuatro, los índices son respectivamente “3” y “4”, el nivel asignado se denomina “Nivel 2” o de “riesgo medio”, y se representa con el color naranja.
Nivel 3 (rojo), alto riesgo. Si el número de días es cinco, el índice es “5”, el nivel asignado se denomina “Nivel 3” o de “alto riesgo”, y se representa con el color rojo.
En condiciones normales los mecanismos de termorregulación del cuerpo humano son capaces de controlar su temperatura y cuando ésta aumenta, produce sudor que se evapora sobre la piel y refresca el cuerpo. Sin embargo, si hace excesivo calor (sobre todo si hay una alta humedad), la evaporación disminuye y el organismo puede tener problemas para mantener la temperatura corporal normal, problema que se acentúa si tenemos en cuenta que el calor no afecta a todas las personas por igual y que algunos son más sensibles a los efectos del calor.
• Personas mayores, sobre todo las que viven solas o son dependientes.
• Personas enfermas o que estén tomando determinados medicamentos.
• Personas con facultades mentales disminuidas.
• Personas que consumen drogas y/o alcohol.
• Lactantes y menores de 4 años.
• Personas con obesidad excesiva.
• Personas que viven solas, en la calle y/o en condiciones sociales y económicas desfavorecidas.
• Deportistas y trabajadores con exigencia física elevada o expuestos al sol.
El calor puede producir desde irritaciones en la piel, calambres y quemaduras hasta un aumento de temperatura tal, que puede causar la muerte si no se recibe atención médica urgente.
CALAMBRES MUSCULARES (en piernas, abdomen o brazos), ocurren sobre todo si se suda mucho durante una actividad física intensa.
Como actuar: parar toda actividad física, descansar en sitio fresco, beber zumos ligeros y bebidas deportivas diluidas en agua; hay que consultar al médico si duran más de una hora.
AGOTAMIENTO POR CALOR: Suele ocurrir después de varios días de calor; se produce por la pérdida de líquidos y sales minerales por el profuso sudor y si no se corrige puede evolucionar hacia el golpe de calor. Es especialmente grave en los bebés, ancianos y personas enfermas.
Se caracteriza por sensación de cansancio, debilidad generalizada y desmayo; dolor de cabeza, nauseas y vómitos, pulso débil y rápido, respiración acelerada y piel fría, pálida y húmeda.
Como actuar: Si los síntomas empeoran o duran más de una hora se debe consultar urgentemente al médico. Mientras llega la asistencia sanitaria, ponga a la persona afectada a la sombra, en lugar fresco, tumbada con la cabeza elevada y aflójele la ropa, mójele con agua fresca y airee mediante un abanico o un ventilador.
GOLPE DE CALOR O INSOLACIÓN: Se debe a una exposición directa y excesiva a los rayos solares o al calor, realizar ejercicio físico intenso o trabajar en ambiente caluroso y húmedo. El organismo pierde abundantes líquidos por el sudor.
La persona sufre un aumento de la temperatura corporal de hasta 40ºC, presenta la piel seca, enrojecida y caliente, con dolor de cabeza, nauseas, somnolencia y sed intensa. Puede llevar a confusión, convulsiones y pérdida de conciencia.
Como actuar: Requiere tratamiento inmediato, es una emergencia ya que puede llevar a la muerte o producir graves secuelas. Llame al 061 (urgencias sanitarias) o al 112 (Servicio de Emergencias).
Durante la espera ponga a la persona afectada a la sombra en un lugar fresco y bien aireado, tumbada con la cabeza elevada, aflójele la ropa e intente refrescar el cuerpo mediante toallas o sábanas mojadas en agua fría, aireándolo con abanicos o un ventilador.
• Beba mucha agua o líquidos sin esperar a tener sed, salvo si hay contraindicación médica. Evite las bebidas alcohólicas, café, té o cola y las muy azucaradas.
• En los días de intenso calor permanezca en lugares frescos, a la sombra y si es posible, pase las horas de mayor calor en algún lugar climatizado. Tome una ducha o un baño fresco.
• Baje las persianas evitando que el sol entre directamente. No abra las persianas cuando la temperatura exterior en más alta. Evite usar máquinas y aparatos que puedan producir calor en las horas más calurosas. A partir de los 35ºC en el interior de la vivienda, un ventilador solo mueve el aire, no lo enfría.
• Haga comidas ligeras que le ayuden a reponer las sales minerales perdidas por el sudor (ensaladas, frutas, verduras, gazpachos, zumos).
• Evite las actividades en el exterior en las horas más calurosas, sobre todo si las actividades son intensas.
• Si tiene que permanecer en el exterior procure estar a la sombra, use ropa ligera y de color claro, protéjase del sol, use sombrero, gafas de sol, calzado fresco cómodo y que transpire.
• Evite los trayectos en coche durante las horas de más sol. No deje a los niños solos en vehículos cerrados (ni a animales domésticos). Busque la sombra al andar por la calle y procure no salir al mediodía.
• No deben quedarse solas las personas mayores o enfermas, las que presentan facultades mentales disminuidas o aquellas que son incapaces de adoptar medidas protectoras sin ayuda; deben ser controladas mediante llamadas telefónicas periódicas o visitadas como mínimo una vez al día por un miembro de su familia, amigo, vecino o por los servicios sanitarios o de cuidados a domicilio, de la comunidad.
• Si es muy mayor, toma medicamentos o padece una enfermedad crónica, consulte a su médico acerca de las medidas suplementarias que debe adoptar. Siga tomando sus medicamentos. No se automedique.