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17 mar 2015

Uso de CODEINA como antitusígeno en PEDIATRIA.

Logo FarmacovigilanciaOs informamos de la Nota informativa 3/2015 del la AEMPS sobre las restricciones de uso de CODEINA como antitusígeno en PEDIATRIA.
 
Esta Nota informativa hace extensivo al uso como antitusígeno la alerta de seguridad emitida para codeína y su uso como analgésico en padiatría en junio de 2013. Las RESTRICCIONES AL EMPLEO DE CODEÍNA como antitusígeno son las mismas que las restricciones que se impusieron para su empleo como analgésico.
 
 

EN PEDIATRIA:

  • No utilizar codeína en menores de 12 años, ni en mujeres durante la lactancia.

  • Su uso está contraindicado tras la amigdalectomia o adenoidectomia en menores de 18 años que sufran apnea obstructiva del sueño

  • No debe utilizarse en pacientes de 12 a 18 años de edad que presenten compromiso de la función respiratoria debida por ejemplo a trastornos neuromusculares, patología respiratoria o cardiaca grave, infecciones pulmonares, trauma múltiple o pacientes que hayan sido sometidos a procedimientos quirúrgicos extensos

La codeína es un opioide que se encuentra autorizado para el tratamiento sintomático del dolor de intensidad leve o moderada y de la tos improductiva.

En el año 2013, el Comité para la Evaluación de Riesgos en Farmacovigilancia europeo (PRAC) llevó a cabo una revisión acerca de la relación beneficio-riesgo de los medicamentos que contenían codeína y se encontraban indicados para el tratamiento del dolor en la población pediátrica. Dicha revisión se inició tras haberse conocido varios casos graves, algunos de ellos mortales, de niños que habían sufrido intoxicación por morfina tras haber recibido codeína como analgésico.

Los casos de intoxicación por morfina tienen lugar debido a que el efecto farmacológico de la codeína se debe a su transformación en morfina gracias a la enzima CYP2D6 del citocromo P450. Algunas personas son genéticamente metabolizadores ultrarrápidos, lo que implica que transforman la codeína en morfina más rápidamente y que, por tanto, tienen más posibilidades de presentar intoxicación por morfina. El porcentaje de  niños metabolizadores extensos o ultra-rápidos es variable dependiendo de su origen étnico y no existe ninguna prueba disponible en la práctica clínica que permita conocer el grado de actividad enzimática.

Además la eficacia de la codeína  para el tratamiento del dolor en población pediátrica es limitada y no superior a la de otros analgésicos no opioides; y la evidencia ciéntifica para avalar su uso para el tratamiento de la tos asociada a procesos catarrales muy escasa.

La nota íntegra la podéis obtener en la web de la AEMPS.

Como siempre os recordamos la importancia de notificar cualquier sospecha de reacción adversa a medicamentos nuevos, y todas las graves o desconocidas. Lo podéis hacer a través de la TARJETA AMARILLA ON-LINE disponible en la intranet de hospitales y de atención primaria.